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Cómo mantener nuestra casa limpia de Coronavirus

Como ya todos sabemos, quedarse en casa es una de las medidas más efectivas para frenar la propagación de la COVID-19. Pero mantener nuestra casa limpia de Coronavirus es una labor igual de importante, especialmente si nos toca salir a hacer la compra, asistir a algunos trabajos, pasear al perro o cualquiera de las actividades contempladas en el Real Decreto 463/2020.

Cómo actuar para mantener nuestra casa limpia de COVID-19

PREVENCIÓN AL ENTRAR EN CASA

Una de las mejores recomendaciones -y más prácticas- es hacer de la zona del recibidor una “zona sucia” en la que podamos dejar todos los objetos al llegar. Ahí nos desharemos de llaves, chaqueta o bolsas de la compra para, justo después, lavarnos las manos. Es muy útil contar con un gel hidroalcohólico justo en esta zona, ya que así evitaremos el riesgo de contaminar la casa en nuestro paseo hasta el baño.

Posteriormente procederemos a higienizar lo que traigamos con nosotros. Alimentos envasados y medicamentos, llaves, gafas, móvil… Todo. Y lo haremos, tal y como indica la OMS, (Organización Mundial de la Salud) mezclando 750ml. de agua con 5ml. de lejía y aplicando la solución con un paño (nunca una esponja). También nos descalzaremos y dejaremos los zapatos o deportivas en nuestra “zona sucia”, evitando así esparcir gérmenes y microbios por toda la casa.

“Solo hacen falta 15 o 20 bacterias patógenas para llegar a enfermar” - OMS

Una vez lo tengamos hecho ya solo quedará cambiarse la ropa y lavarse las manos de nuevo bien a fondo para eliminar cualquier posible rastro de COVID-19.

HIGIENIZANDO TODAS LAS SUPERFICIES

Un pequeño descuido lo puede tener cualquiera, así que es mejor desinfectar nuestra casa de manera regular. Y ojo, decimos desinfectar o higienizar, no limpiar. Algunos productos de limpieza pueden resultar ineficientes a la hora de eliminar al virus y, por tanto, debemos asegurarnos que estamos usando productos con propiedades antibacterianas.

¿No estás seguro de si tus productos serán efectivos? Aquí encontrarás un listado en español de la EPA (United States Enviromental Protection Agency) con los principales compuestos útiles. Tan solo deberás buscar el número de registro o los ingredientes activos y comprobar si aparecen en la lista con la función buscar de tu navegador. Aunque, si no quieres complicarte, usa alcohol para desinfectar (mínimo 70%) o lejía sin detergente reducida únicamente con agua. Un buen truco es rellenar un pulverizador con la mezcla para facilitar su aplicación.

Debemos poner especial atención a las superficies lisas no porosas como las sillas o mesas, pomos de puertas, cristales, suelo cerámico… Justo ahí es donde el virus parece tener más resistencia. En cambio, en las superficies porosas como la tela, el papel o el mismo pelo pueden aprisionar al virus e impedir que este se transmita.

DESINFECTANDO A FONDO TODAS LAS ESTANCIAS

Nuestra casa esconde cientos de rincones susceptibles de retener el virus, causando un riesgo para nosotros y los nuestros. Hagamos un repaso rápido por las diferentes estancias y qué tener en cuenta en cada una de ellas:

Cocina y baño

Los mayores puntos de contagio dentro de una casa son el baño y la cocina. Fogones, sanitarios, suelo, paredes, pomos y pestillos, botes de gel o alimentos, electrodomésticos y, en general, todos los elementos o productos susceptibles de ser tocados con la mano. Mención especial merece la nevera. Debemos desinfectarla bien por dentro y por fuera y asegurarnos de tener bien separados los alimentos crudos, cocinados y envasados.

Habitaciones

Empecemos con un clásico: el armario. Quita la ropa y desinfecta paredes, baldas y cajones. Una solución para espacios pequeños o de difícil acceso es aspirar y posteriormente pulverizar con un spray desinfectante. Cambia regularmente sábanas, fundas de almohada, pijamas y demás textiles y lávalos según las indicaciones de la etiqueta.

Salón

Aquí, a parte de superficies y textiles varios, nuestro gran objetivo es el sofá. Especialmente si tienes mascotas. Una buena solución puede ser usar fundas intercambiables. Solo tendrás que cambiarla y desinfectar la sucia en la lavadora. Si no tienes fundas usa productos específicos para su desinfección como espumas. Y si es de piel, puedes valerte de un paño y una solución especial para tapicería.

Zona “sucia”

¿Recuerdas ese espacio que reservamos en el recibidor para desinfectarnos al llegar a casa? Pues ese es, potencialmente, otro de los lugares en los que nos tenemos que esmerar si queremos mantener la casa limpia. Echar a lavar abrigos, desinfectar las suelas del calzado, incluso limpiar el bote de gel hidroalcohólico. Hay que dejar esa zona impoluta para cuando tengamos que volver a salir.

Otros elementos

No olvides tampoco mandos de la tele o videoconsola, interruptores, portavelas, aparatos de música o cualquier otro elemento que toques habitualmente. Es el momento perfecto para <link a artículo blog propio: 6 hábitos de higiene infantiles>implicar a los más pequeños de la casa e inculcarles hábitos básicos de higiene</link a artículo blog propio >. Y, para terminar, te recomendamos limpiar los cristales tanto por dentro como por fuera. Te será especialmente útil el amoníaco ya que además de desinfectar es desengrasante. Eso sí, dilúyelo en agua y ponte guantes. Si no tienes amoníaco o no te gusta usarlo el vinagre blanco rebajado con agua caliente será una buena alternativa.

EVITAR AMBIENTES INSANOS

Tener las ventanas cerradas por miedo al contagio es un temor infundado. Y más si vivimos en un piso. Tal y como recomienda el CGE (Consejo General de Enfermería), ventilar todas las estancias un mínimo de 5 minutos al día nos ayudará a tener un ambiente puro y limpio -más ahora, que los índices de contaminación han caído en picado-.

ESTABLECER UN ORDEN DE LIMPIEZA

¿Nuestro objetivo es que el coronavirus no entre en casa o, si lo hace, podamos echarlo, ¿no? Pues higienicemos la casa de fuera hacia dentro. Puede parecer una bobada pero es el método más recomendado. Empezaremos por la parte más alejada de la puerta e iremos desinfectando en dirección hacia ella. Si tenemos diferentes habitaciones a la misma distancia priorizaremos baño y cocina. Seguiremos este orden (de dentro a fuera) hasta acabar en el recibidor, nuestra zona sucia. Una vez esté lista tan solo tendremos que limpiarnos las manos con el gel desinfectante que tenemos ahí y esperar unos segundos a que todo se seque para seguir con nuestra vida normal.

¡Listo! Ya sabemos cómo mantener nuestra vivienda libre de Coronavirus. Y recuerda que la única manera de reducir las posibilidades contagio en casa es extremando las precauciones.